viernes, 19 de mayo de 2017

Tarrina de Carne

Si os gusta ir de picnic, este plato es una posibilidad, ya que se puede comer tanto frío como caliente. Para una presentación en una cena familiar, también quedaréis bien, además es mejor hacerlo el día anterior.


Ingredientes:
500 gr. carne picada de cerdo Carnisseries Serra-Pla
300 gr. pollo deshuesado muslo Carnisseries Serra-Pla
250 gr. Tiras de tocino de cerdo cortadas muy finas (yo he utilizado crudas, pero curadas os será más manejable) Carnisseries Serra-Pla
20 gr pan rallado
2 huevos batidos Celler La Vinyeta
40 gr piñones
125 gr setas variadas
1 diente de ajo
1 cucharada de perejil
1/2 manzana tipo gala pelada y cortada a dados muy pequeños
Chorro de mistela de garnacha con manzana Celler La Vinyeta (o garnacha, vino dulce)
sal
Pimienta
Aceite de oliva

Elaboración:

Cortamos el pollo a trozos no muy pequeños, y los dejamos marinar un mínimo de 1h con la mistela.

Si habéis cogido las tiras de tocino crudas, en un grill las cocemos, pero poco, un par de vueltas, ya veréis que encogerán.

Las setas las cortamos a trozos pequeños, y las salteamos en una sartén con ajo, perejil y un poco de sal.

Mezclamos en un bol la carne picada, la manzana, el pan rallado, los piñones y un poco de la mistela que hemos utilizado para maridar el pollo. Cuando estén todos los ingredientes integrados, añadimos un huevo batido. Vamos mezclando hasta que la carne lo haya absorbido y luego añadimos el otro huevo. Dividimos la masa en dos.

Cogemos un molde rectangular de unos 20 cm de largo.
Cubrimos la base con el tocino, dejando que salgan las puntas por los lados. Rellenamos con una de las masas de carne. Debe quedar toda la base y un poco por las esquinas haciendo un poco de agujero en medio. Ponemos el pollo bien repartido apretando un poco. Otra capa serán las setas bien repartidas y por último la otra masa de carne picada. Cerramos todo con las tiras de tocino, apretando con cuidado para que no quede aire dentro.
Ponemos al horno precalentado a 170º durante 1 hora, cubrimos la parte superior con un papel de aluminio, 15 minutos antes sacamos el papel.

Dejamos reposar, si lo comemos frío lo desmoldamos al revés y cuando sea la hora de comer, lo cortamos (1,50 cm de ancho) en el momento. Para comerlo caliente, es mejor cortar cuando esta frío. Ponemos en el horno y calentamos. Si se corta caliente es posible que se os desmonte.

domingo, 14 de mayo de 2017

Quedada en el Alt Empordà

Esta para mi ha sido una quedada muy especial, porque la he organizado yo, enseñando parte de mi tierra. Con muchas ganas, pero con nervios por ser la primera. Creo que conseguí que se lo pasaran bien y incluso enamorar a algunos del Empordà, tierra de vinos, montaña y playa.


La mejor manera de enseñar el Alt Empordà es que vean el paisaje.


Con Guillem los llevamos a Mas Ventòs, una antigua masía en lo alto de la montaña. En el término de Port de la Selva, Ctra. De Vilajuïga hasta el Monasterio de Sant Pere de Rodes. La masía actualmente está derruida, aunque han conservado parte para que se puedan hacer barbacoas y en los alrededores hay muchas mesas para hacer un picnic. Lo mejor de todo es que tiene un balcón desde donde podemos ver gran parte del Empordà. Vemos todo el Golfo de Roses: desde Roses hasta las Islas Medes.


Aprovechando que estábamos en una zona de picnic, quise preparar un poco de desayuno. Pudieron probar el pan tramuntana (hecho con cereales antiguos recuperados, que sólo se cultivan en los Aiguamolls de l'Empordà) con, por supuesto, tomate para el pan. De mi elaboración, preparé Galletas Pizza y Paté de aceitunas verdes y de postre Cigarros de chocolate y Flaones de Figueres (en tamaño mini).




Bajamos hasta Pau, donde nos esperaba Raquel para enseñarnos la COOPERATIVA EMPORDÀLIA, donde elaboran buenos vinos y el aceite de Pau.
Empezamos con una explicación de como se hacía antiguamente el aceite, con una almazara muy bien conservado que tienen en exposición, y después nos enseñó como se hace hoy en día. Realmente el mecanismo es totalmente diferente, pero se ha conseguido aprovechar al máximo el jugo de la aceituna. Incluso el hueso, que reutilizan como combustible para estas mismas instalaciones.
Aquí también hacen todo el proceso del vino, desde la recogida de las uvas hasta el embotellado.


Nos alejamos un poco de las instalaciones y nos dirigimos a ver los olivos, que ya están a punto de florecer.


Y nos dirigimos a Vilajuiga, donde Empordàlia tienen una sala para hacer las degustaciones y la agrotienda donde se puede comprar, no solo sus vinos y el aceite de Pau, sino todo tipo de productos de Km 0.


Degustamos:
  • Mabre: vino blanco elaborado con garnacha blanca. Lo maridamos con anchoa de la Escala.
  • Antima 2015: Vino tinto elaborado con garnacha y samsón. Ganador de varios premios. Lo maridamos con butifarra negra con confitura de cebolla.
  • Garnatxa de l'Empordà: Vino dulce, muy típico de esta región, con un color a caramelo precioso. Marinamos con foie y mermelada de higos.
  • Aceite de Pau variedad Argudell y Corivell



Acabadas las degustaciones, nos fuimos a comer en Garriguella, al restaurante Molí de Vent, especializado en carnes a la brasa y con postres caseros.


Por la tarde visitamos la bodega LA VINYETA, situada en Mollet de Perelada. Josep y Marta empezaron este proyecte desde cero y cada año van renovandolo con nuevas ideas. No solo en vinos, sino también en hacer lo más ecológico posible el viñedo y el entorno.


Guiados por Josep, empezamos desde la bodega y damos una vuelta por las viñas. Nos va explicando como empezaron: El con 21 años, ella con 19, cuando aún estaban estudiando agrónomos. La principal finca la plantaron ellos y en ese campo nunca antes hubo viñedo, así que los mayores del pueblo no les daban muchos ánimos. Unos cuantos años más tarde y viendo como están las cepas, está claro que demostraron que se podía hacer.


Seguimos paseando con este magnífico paisaje y llegamos a los olivos, muy antiguos, y recuperados para el cultivo por ellos, de los que sacan aceite. La finca era muy tupida y sombría, así que al aceite lo llamaron “Fosc”: oscuro.


Vamos siguiendo el sendero que nos lleva al gallinero. Las gallinas se alimentan en parte del grano y las pieles restantes de prensar el vino y al parecer les encanta. Empezaron con 300 gallinas y actualmente tienen 1.500, en un espacio muy amplio entre pinos con sus casas para poner huevos. Luego los venden en la bodega y en la carnicería familiar. También tienen una cuantas gallinas ampurdanesas aperdizadas, recuperando una raza autóctona casi extinguida.


Justo al lado del gallinero nos encontramos con unas damajuanas, unas con un color rojizo y las otras oscuras. Primero nos pensamos que era vino, pero después descubrimos que es vinagre, madurando a sol y serena. Lo pudimos oler y probar.


Otros proyectos que tienen son: abejas para ayudar al entorno con la polinización, del que en un futuro aprovecharan la miel. También tienen unos bungalows para quien quiera disfrutar de dormir y vivir unos días entre viñedos y tener ovejas, para ayudar en invierno a tener los viñedos limpios y aprovechar para hacer quesos.

Después volvimos a la bodega, donde nos ensenó las instalaciones. A parte de sus vinos de siempre, cada año embotellan microvins: vinos nuevos y únicos, de unas 300 botellas, que incluso han llegado a ganar algún premio. Me sorprendió ver que incluso algunos los hacen como antiguamente, en ánforas. Otra curiosidad es las etiquetas de las botellas son personalizadas y cada año las renuevan, algunas de ellas jugando con textos de libros donde salga la palabra vino y el nombre de este.


Los vinos que probamos, acompañados de embutidos de la carnicería familiar: Carnisseries Serra-Pla


  • Heus Blanc: Vino blanco elaborado con garnacha blanca, xarel·lo, macabeo y moscat
  • Llavors Blanc: Vino blanco elaborado con cariñena
  • Un lujo poder probar un vino blanco nuevo que se embotellará en un par de semanas, elaborado con cariñena blanca en barrica de roble
  • Llavors: Vino tinto elaborado con cariñena
  • MigMig: Vino tinto elaborado con viñas viejas de garnacha roja y marselan
  • És Poma: Vino dulce, una mistela elaborada con garnacha del Empordà con zumo de manzana de Girona
  • Aceite Fosc de la variedad Argudell


Y hasta aquí se nos hicieron volando las siete de la tarde, dejando la visita en Figueres pendiente para otra vez.

Foto de grupo de los asistentes de izquierda a derecha (Foto por Guillem):


Xavi de FlavorCook
Crisminimón de DeliciesCulinariesCris
Ramon y Lidia de Va de Teca
Montse Femcuinetes de Roba Bruta
Albert de CuinoErgoSum
Àlvaro de SoyQuintana77 (instagram)
Jordi de a4passes

Un detallito que les di para que se acordaran de este encuentro, libélulas hechas por mi con fieltro, acompañadas de galletas de parmesano con tomillo.



martes, 9 de mayo de 2017

Cigarros de chocolate

Es una fina teja de chocolate, pero blanda como un bizcocho, incluso podríamos llegar a rellenarlos. Para los más viciosos, con una mousse de chocolate, aunque también con crema o nata podría quedar muy bien.


Ingredientes (unas 20):

100 gr mantequilla reblandecida
150 gr azúcar glas
4 claras de huevo
100 gr harina
35 gr chocolate en polvo

Elaboración:

En un bol mezclamos bien la mantequilla y el azúcar, yo lo hago con la batidora de varillas. Añadimos una clara, volvemos a mezclar y vamos haciendo así hasta poner las 4 claras. Agregamos la harina con el chocolate y volvemos a mezclar.


Cogemos una bandeja de horno con papel de horno. Con la ayuda de un aro de 8 cm de diámetro, lo vamos rellenando con un poco de masa, tiene que quedar entre 1 y 2 mm de grosor.  Retiramos el aro y si no se derrama veréis que la masa es lo suficientemente densa. Con el mismo aro vamos repitiendo hasta acabar toda la masa.


Ponemos al horno precalentado a 180º, durante 4-5 minutos.


Al sacarlo del horno, con la ayuda de unos pequeños cilindros, o algo que se le parezca, los enrollamos con mucho cuidado para que la masa no se parta. Los dejamos enfriar y luego ya podemos retirar el cilindro.